¿Buscas una psicóloga online de confianza?
Pues antes que nada, te diré algo: Igual No soy yo.
O igual sí.
Porque hay que tener en cuenta que no todos los enfoques sirven para todos los problemas, ni mi manera de trabajar encaja con todo el mundo.
Para saber si mi enfoque te puede encajar o no, te cuento:
Yo no vendo unicornios rosas ni soluciones de «piensa positivo y el universo te proveerá».
Mi enfoque se centra en trabajar de forma estratégica y humana para que dejar de pelearnos con nosotros mismos.
Si sientes que tu radio interna de autocrítica tiene el volumen demasiado alto, sigue leyendo.
Basado en ciencia pero con humanidad y cercanía.
1. Definiremos el problema
Veremos en qué consiste y cómo te afecta en el día a día, cómo lo vives y qué soluciones has intentado. Definiremos también el objetivo terapéutico (el lugar al que queremos llegar y hasta dónde te acompañaré yo)
2. trazaremos el mapa
Trazaremos el mapa juntos. Crearemos un plan de acción basado en ACT (Aceptación y Compromiso) y Autocompasión, adaptado a lo que estás viviendo ahora mismo y a los objetivos que quieras trabajar. No se trata de iniciar un proceso indefinido. Mi intención es acompañarte el tiempo necesario, con un enfoque práctico y orientado a que puedas ganar autonomía cuanto antes. Para que tengas una referencia: la media suele situarse en torno a 6 sesiones (a veces son 4, en otros casos pueden ser 8 o 10), dependiendo de la situación y de los objetivos.
3. Entrenaremos
Sí, te propondré tareas y ejercicios entre sesiones. Porque saber por qué te pasa algo ayuda… pero lo que transforma es lo que haces con eso. La clave está en practicar y dar pasos concretos fuera de la consulta.
4. Revisaremos y ajustaremos
Evaluaremos el proceso de forma periódica para ver qué está funcionando y qué necesita modificarse. Si algo no encaja, lo adaptamos. La terapia es un proceso dinámico, no un guion rígido.
Mi manera de trabajar
NO es para ti si:
Buscas un diagnóstico tradicional:
No centro el trabajo en el diagnóstico, sino en tu experiencia. Más allá de la etiqueta, lo relevante es cómo el problema está impactando en tu vida y qué dirección quieres tomar. Dos personas pueden compartir el mismo diagnóstico y, sin embargo, necesitar intervenciones muy diferentes.
Quieres analizar tu infancia durante años:
El pasado importa para entender el presente, sí,. Pero yo trabajo del presente hacia el futuro. Si solo quieres mirar atrás, hay otros enfoques mejores para eso.
Solo buscas desahogarte:
Para eso están los amigos (y, además, es gratis). En terapia te escucharé, por supuesto. Pero mi trabajo no es solo escuchar: es ayudarte a entender lo que te ocurre y darte herramientas concretas para que puedas cambiar aquello que te duele. Si vienes únicamente a soltar lastre en la sesión ,sin intención de hacer ajustes en tu día a día eso no es terapia. La terapia requiere implicación, práctica y movimiento.
Buscas un parche rápido:
La salud mental funciona como el entrenamiento físico: puedo ayudarte a trazar el plan, enseñarte la técnica y acompañarte en el proceso, pero el trabajo lo haces tú en tu día a día.
